L'strada

Publicado el 09/11/2015 en Camino (364)

Parece el titulo de una novela pero no siendo tal puede un recorrido de apenas hora y media dar para unas cuantas historias. La aventura puede parecer intrascendente y no les quitare la razón al que así opine, peo yo quiero trasladar algo de esta mañana a aquel que quiera leerlo.

Desde primera hora me he puesto en marcha y creo que todo está yendo perfectamente. El caso es que quiero llegar a Amalfi y eso desde la orilla del mar tiene su miga porque la strada tiene las mismas indicaciones que cualquier carretera, pero en este caso el trazado de la ruta lo deciden las montañas en forma de acantilado directo sobre el Mediterráneo.

Las curvas ninguna tiene desperdicio, las hay de todos los radios, anchuras, peraltes y firmes. Los túneles no son tantos pero con su anchura al único que no le causan claustrofobia es al conductor. El asiento a la derecha con el mar como panorámica a los pies, es una atracción de feria que podrían cobrarlo algo más caro a los osados o gratis a los pasajeros que lo hagan con los ojos cerrados.

En mi caso es estimulante y si le añades la primera fila sin las obligaciones del conductor y solo disfrutar del paisaje, crean la opción para repetirlo si es necesario y de alguna manera habrá que regresar a casa, así que la plaza está asegurada.

Hasta el momento prácticamente no he tocado el tema de los personajes, salvo algún detalle del pasajero y en esta película hay muchos protagonistas, los motoristas tienen su capítulo aparte, hay tantos como los perfiles de un guasap millones, pero el trayecto siendo de unas treinta kilómetros solo da para unos cuantos moteros de toda condición pero a los que todos les reconozco su intrepidez, sencillamente osados, desde el jovenzuelo, al ama de casa, el que viste traje o lleva su manillar como el carro de la compra.

Le podemos añadir siempre un carácter sino hostil, al menos rebelde, eso de las normas, las colas o la tranquilidad no debe estar permitido en su forma de vivir, quiero decir conducir.

Pero el caso propiamente y de actor principal le corresponde al chofer del autobús. Una persona normal, que en su trabajo se transforma y convierte su máquina en un devorador de kilómetros y de todo lo que se le enfrente. Esta representación nunca es negativa lo veo como un profesional que sabe lo que hace, que conoce la carretera sus rincones y que se responsabiliza de su pasaje cuando le oyes silbar una canción.

Transmite tranquilidad, se convierte en nuestro guía y la promesa de entrega en destino es su referencia. Podría considerarse un trabajo de riesgo, pues la carretera en este caso tiene peligro pero la posibilidad de disfrutar de este paisaje y paisanaje lo considero un buen pago además de una gratificación, por lo que he podido descubrir en la cara del artista del volante.

Retornamos continua la aventura

HASTA PRONTO

Nota del autor: Ahora el servidor no acepta mi acceso, así que hoy sin foto

Publicado por Gotas de Rocío el 09/11/2015 | Comentarios (0)

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