Sin prisas

Publicado el 11/11/2015 en Camino (364)

El mar está omnipresente, se ve por todos los lados, deja que te mezas, y sobre esta terraza palafito, los aromas de las algas y la sal descubren una pituitaria que acaba de dejar los tubos de escape de la ciudad.

He intentado conocer la ciudad de las formas clásicas oficinas de turismo, planos callejeros, pero ninguna opción ha sido posible he llegado justo a la hora de comer con todo cerrado, pero me he dejado llevar por mi instinto y no ha sido mala la sugerencia.

Desde aquí descubro que Sorrento apenas tiene un muelle para el atraque de barcos porque toda ella cuelga sobre un acantilado cortado a cuchillo, una playa es algo bastante curioso donde las rocas caen verticalmente sobre el Mediterraneo.

Aquí en el puerto observo como los pescadores realizan su faena y la compañía de las gaviotas, al acecho de una buena pitanza, pelean por cada pescado como fieras pero siempre hay alguna más lista

Viendo los primeros planos que nos regalan en sus vuelos rasantes recuerdo claramente muchas de las imágenes del libro “Juan Salvador Gaviota”, las maniobras son las que relataba el personaje principal y todavía no he visto las evoluciones con las que progresaba  en su aprendizaje volador.

Algo así pretendo yo, volar sin alas, imaginar sin sentidos, crecer sin nada, imaginar soñando. La aventura de vivir es más hermosa que lo que podemos sencillamente sentir. Es convertir los instantes en magia, los encuentros en amistad, la belleza en alegría, el descanso en placer, la voluntad en hechos.

Paso a paso la lección se presenta en formatos de veinticuatro horas y la podemos vivir como buenamente acontezca sabiendo que son nuestras manos y nuestros medios los que han de ser el timón o la brújula de un barco llamado “Ser”.

Podría hablar del mar ya que me refiero a un barco pero tal como está el golfo de Sorrento es más bien un “plato”, las olas brillan por su ausencia, solo las estelas de las embarcaciones ondulan esta balsa que ha creado el anticiclón.

Hoy la claridad y el azul no han estado tan presentes como días pasados pero es seguro que algo de razón llevo en mi mente, puesto que tantas jornadas plenas de actividades han dejado lugar a esos momentos de “dejar hacer”, “lasciare” que dicen en estas tierras, así que

¡Sempre avanti!

HASTA PRONTO

Publicado por Gotas de Rocío el 11/11/2015 | Comentarios (0)

    Nombre
    URL
    Email
    La dirección de Email no será publicada
    Recordame
    Comentarios

    CAPTCHA Refrescar
    Escriba los caracteres de la imagen